DÍA 11
El amor camina con Dios
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos
a los otros.
Juan 13:35
Los buenos discípulos de Cristo también suelen ser buenos cónyuges.
Tu función como esposo o esposa mejora en gran manera si eres un
cristiano fiel y en constante crecimiento. Las personas que no buscan una
relación íntima con Dios están sumamente limitadas, y dependen de sus
propios sentimientos, pensamientos y esfuerzos. Cuando nos negamos a
obedecer los mandamientos de Cristo, nuestros cónyuges deben lidiar con
los resultados.
Sólo los que viven en comunión con Cristo pueden acceder a su caja de
herramientas para el matrimonio. Su Palabra te nutrirá espiritualmente y
te preparará para toda buena obra. Su consejo puede guiar tus decisiones
con sabiduría divina. Tu cónyuge ya no depende de su propia influencia
para que cambies porque sabe que el Espíritu Santo está obrando en ti para
lograr que madures.
Para una mujer, es romántico ver cómo su esposo fuerte se humilla
ante Dios. Para un hombre, es inspirador ver cómo su esposa vive con
convicción y pasión profundas. Caminar con Dios es mejor que mil libros
sobre el matrimonio o sesiones de terapia.
PREGUNTAS
¿Qué prioridades tienes para tu matrimonio? ¿Cuánto te importa caminar con Dios? ¿Eres
de ayuda para tu matrimonio en esta área o un obstáculo?
